Pensar

La zona de confort es un útero materno que nos acompaña y envuelve. Y allí, como bebés, nos mecemos y nadamos en el líquido amniótico de la tranquilidad y la calma. En silencio. A una temperatura constante. Nuestra vida transcurre en la zona de confort a un ritmo de horarios previsibles, conversaciones cliché, seguridad, reuniones del AMPA, chat de madres, la compra de los sábados. Paella de domingo con los suegros.

¿El “sexo débil”?: por qué los chicos sacan peores notas que las chicas

A pesar de que el abandono escolar ha ido disminuyendo los últimos años en España, resulta curioso que sea un 80% superior a la media europea y la tasa de abandono masculina sea superior siempre a la femenina: “La proporción de fracaso escolar es muy superior entre los chicos (22,7%) que entre las chicas (15,1%)”.…

La comunicación verbal y la carga emocional en la empresa

¿Alguna vez te has sentido superado en el trabajo y has levantado la voz más de lo normal? O quizás… ¿has presenciado cómo un compañero salía de una reunión con lágrimas en los ojos? Durante mucho tiempo se ha restado importancia a la comunicación verbal en el trabajo, sin tener en cuenta la carga emocional…