Cómo llegar a un público femenino de manera eficaz

Nada ha cambiado. Libertad, igualdad, integración de la mujer en el mundo laboral… pero todo sigue igual. Las mujeres europeas siguen siendo en más de un 80% de los hogares las responsables de la compra. Esto hace que, aunque se apunte a nuevos públicos objetivos, no haya que dejar de lado a la audiencia más importante de las marcas: la femenina.

Esta audiencia es inalterable, y como todo sigue siendo igual, vamos a hacer un repaso de cómo lograr que nos hagan caso en nuestras propuestas:

En el mundo digital, el boca a boca

Será por interés o por ambición, pero otro dato más donde las mujeres demuestran sus ganas de mejorar es en el mundo digital, donde no solo han alcanzado al público masculino, sino que lo han superado.

Ambos sexos ya utilizan internet por igual y lo más importante es que en redes sociales están ya a la cabeza. El “sanbenito” de que al público femenino le encanta hablar y tirarse todo el día enganchado al teléfono ahora se traduce en actividad digital. En España el 42% de las mujeres españolas usa Instagram una vez al día frente al 28% de los hombres. ¿Casualidad?

En resumen, las mujeres son unas súper usuarias de redes sociales. Las utilizan cada vez más para interactuar con su entorno y el crédito que conceden a la experiencia de los otros consumidores (comentarios online, foros, etc.), es de gran importancia. (ver el post sobre “Mujeres que inspiran: Elizabeth Taylor”)

Un dato clave: una de cada cuatro mujeres se siente influenciada por las opiniones que pueda leer o por los comentarios de otros usuarios en la red.

Tirando por el “Made in Spain”

¿Quién se para a mirar la composición, la letra pequeña de los productos y el “de dónde viene”? Otro dato relevante por si todavía no lo tienes claro: el 65% de las mujeres españolas declaran comprar productos “Made in Spain” tan a menudo como les sea posible.

A nivel Europa, el número de mujeres que prefieren consumir sus productos locales ha crecido en 7 puntos durante los últimos 10 años, alcanzando casi a una de cada dos mujeres.

Respecto a la gastronomía, “ellas los prefieren morenos”. La alimentación local es para ellas una alternativa considerada para contaminar menos, consumir productos más saludables y apoyar el empleo en su país. Se ha incrementado el número de mujeres que compran en la típica tienda del barrio y escuchan una emisora de radio local, para que todo quede en casa.

Aquí está la clave de que las megaempresas opten por eslóganes del tipo: “Calidad y precio están muy cerca” (Maxi Día) o recientemente McDonald´s, que se promociona en nuestro país como “carne de vacuno 100% español”.

Señoras, hagamos un test rápido como resumen de esta idea. Digan la primera marca que se les venga a la cabeza de… ¿una marca de salchichas? ¿una marca de sangría? ¿de embutido? ¿y otra de leche? Pues bien, si han contestado Campofrío, Don Simón, El Pozo y Central Lechera Asturiana, entran dentro de la normalidad, ya que las cuatro marcas españolas de gran consumo más elegidas en España son estas (fuente: Brand Footprint España 2016)

La tendencia actual es el cocooning

¿Os suenan los programas televisivos sobre compra o reforma de casas, diseño de interiores (ver mi post sobre programas como “El jefe infiltrado” o “Pesadilla en la Cocina”) y obras domésticas varias? Tanto las redes sociales, los home cinema o las consolas de videojuegos para todas las edades aumentan las oportunidades recreativas en el hogar y provocan hacer “la vida en casa”.

Se está detectando una disminución de las salidas fuera del hogar, como demuestra que hemos pasado de comer fuera de casa un 23% en 2009 al 14% en 2016. La Wii-Fit, la meditación, la jardinería o la realidad virtual están haciendo mucho daño a la hostelería y al ocio español.

Debido a la crisis pasada el concepto ha mutado al “hazlo tú mismo” y al ocio creativo. Solo hay que ver la televisión: Bricomanía, Master Chef, Top Chef… no son más que el reflejo de la realidad que demanda el consumidor español.

Pilar Benítez, mujer todoterreno

Traductora jurada y amante del poder de la palabra