Vuelta al trabajo en la «nueva normalidad»

Con el comienzo del curso escolar, ya no hay marcha atrás, porque, de alguna manera, la vuelta al cole es para muchas familias y madres, la verdadera vuelta al trabajo. Hoy ya sí que podemos hablar de “nueva normalidad”. Pero… a nivel laboral, ¿qué implica esto? ¿Cuáles son los cambios que la COVID-19 nos ha dejado? ¿A qué panorama nos enfrentamos en nuestro entorno profesional?

Que este año ha sido y está siendo extraño, es una realidad. La COVID-19 ha dejado huella afectando, no solo y por desgracia, a la salud de millones de personas y al sistema sanitario de muchos países, sino también modificando los hábitos de las personas y la situación empresarial y económica tanto a nivel micro como macro.

Ahora, en plena “vuelta al cole” nos adentramos también en la inevitable “vuelta al trabajo”. ¿Qué ha pasado? ¿Dónde estamos? ¿Qué podemos esperar?

La pandemia ha dejado un poso de incertidumbre, todo puede cambiar día a día, pero… a esto apunta la nueva normalidad.

El impacto económico de la crisis del coronavirus

La pandemia no solo ha afecta a la salud mundial… Aunque como todo, depende de la fuente, se estima que en España se han perdido más de un millón de puestos de trabajo desde que en marzo empezó la crisis del coronavirus.

Ahora que hace meses que el estado de alarma llegó a su fin, que volvemos de un verano diferente y que comienza la vuelta, debemos medir los estragos que la COVID-19 ha generado a nivel laboral.

Los puestos de trabajo más afectados han sido aquellos que tienen que ver con el turismo y la hostelería y por añadido, el sector enfocado al ocio y la cultura, que han visto como mes tras mes se perdía dinero de forma inevitable.

Según el “Libro blanco de vuelta a la normalidad” publicado por Randstad, Adecco Group y ManpowerGroup, las tres empresas más importantes del sector de los Recursos Humanos, haciendo alusión al periodo de confinamiento:

“Las medidas de confinamiento total o parcial afectan ahora a casi 2.700 millones de trabajadores, lo que representa alrededor del 81% de la masa laboral mundial”.

De hecho, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) pronosticó que en el segundo trimestre del 2020 se perdieran 195 millones de puestos de trabajo en todo el mundo, 12 millones solo en Europa. (La cosa no es baladí).

Ante esta situación, los afortunados que han conservado sus puestos de trabajo se encuentran ahora ante un nuevo panorama que resolver.

Nueva normalidad, nuevas formas de trabajar

Durante los meses de verano muchas empresas españolas han establecido el teletrabajo voluntario hasta septiembre, como resultado, la afluencia de gente en la oficina, hasta ahora, ha sido escasa. Pero… ahora que la vuelta al cole es una realidad en la mayoría de hogares, ¿cómo se organiza la vuelta al trabajo?

Existen dos puntos fundamentales en los que se debe trabajar si tenemos siempre como prioridad el bienestar de las personas.

1. Organizar un regreso presencial al trabajo que sea seguro

Es primordial evitar cualquier tipo de contagio por coronavirus en empresas y negocios: distanciamiento social, uso obligatorio de mascarillas, toma de temperatura, dispensadores de gel hidroalcohólico y desinfección de los espacios de trabajo como norma.

Todas las empresas deben de poner en marcha los protocolos de seguridad necesarios.

 “En lugar de reinventar la rueda, los países, sectores y empresas deberían ser capaces de aprovechar las mejores prácticas ya existentes y compartirlas a nivel mundial.”(Libro blanco de vuelta a la normalidad)

2. Mejorar la implementación y procesos del teletrabajo

Durante los meses de confinamiento, quedó claro que el teletrabajo es una opción válida para muchas empresas, pero ¿estamos preparados para un teletrabajo óptimo?

La realidad es que, durante los tiempos de trabajo en remoto obligado, quedó claro que en muchas empresas hay hándicaps por resolver:

  • Existe una falta de recursos tecnológicos
  • La cultura colaborativa en medios digitales por parte de los trabajadores es baja
  • Existen grandes dificultades de conciliación con la vida personal y laboral.

Si bien es cierto que, como nota positiva, para muchos empleados el teletrabajo ha generado una mejora en su productividad y tener horarios más flexibles para organizar su vida.

Ahora que entramos en la llamada “nueva normalidad”, ¿no es el momento perfecto para redefinir el entorno laboral?