Mujeres multitarea: ¿cuál es tu rol?

Madres, trabajadoras, estudiantes, amantes, parejas, administradoras… Las mujeres multitarea desarrollan muchos roles a la vez, sin morir en el intento. Ser multitasking, la superwoman que puede con todo, puede jugarnos malas pasadas. ¿Es la multitarea una habilidad femenina o un rol impuesto? ¿Qué podemos hacer para deshacernos de los roles que no nos corresponden? ¿Te has preguntado cuál es tu rol?

Qué es ser multitasking

¿Eres capaz de contestar a una llamada mientras realizas un presupuesto para un cliente? ¿Das de comer a tus hijos a la vez que te arreglas para salir? ¿Puedes hablar con una amiga mientras contestas a un mail?

Antes de nada, aclaremos:

Ser una mujer multitarea no consiste en hacer muchas cosas, sino en ser capaz de desarrollar múltiples tareas al mismo tiempo de una forma eficiente.

De acuerdo con los estudios científicos, la persona “multitarea” es aquella que tiene la capacidad de enfocarse, incluso si hay opciones similares y/o distracciones. Es como hacer malabarismos con dos fuentes de información que debes retener en tu memoria sin confundirte o distraerte con posibilidades, que suelen ser bastante parecidas.

Con motivo de la inserción de la mujer en el mundo laboral (algo que es positivo), sin que se hayan modificado roles del pasado en torno a los cuidados y otras responsabilidades históricamente femeninas (algo no tan positivo), la mujer asume muchas y diversas tareas al mismo tiempo.

La realidad apunta a que en la actualidad, las mujeres tienen el mandato de hacerse cargo de todo y de todos. La mujer tiende a ser una superwoman.

Problemas de la mujer multitarea

El problema es que, como cada vez confirman más estudios, el comportamiento multitasking puede poner en riesgo la calidad de las tareas, como así también su salud física y mental.

Entre los indicadores más comunes de una sobrecarga en modo multitarea están el estrés, la ansiedad, la fatiga crónica, el debilitamiento del sistema inmune o la pérdida de memoria.

Aunque podemos pensar que ser multitarea podría ser beneficioso para entrenar nuestra capacidad para el paso rápido y eficiente entre actividades, lo cierto es que, según los estudios científicos, la multitarea tiene un costo cognitivo.

Desmontando el mito de la multitarea

En base a los estereotipos de género que arrastramos del pasado, es fácil creer que la mujer tiene la capacidad para hacer varias cosas a la vez mientras que el hombre solo es capaz de hacer una.

Este tipo de creencias tiene su raíz en el neurosexismo, o lo que es lo mismo, la idea de que hombres y mujeres tienen un cerebro diferente con unas capacidades diferentes.

La realidad de los estudios más actuales confirma lo siguiente:

El género no determina las habilidades cognitivas de cada individuo.

Roles de la mujer

Sin embargo, mientras no trabajamos en base a una verdadera igualdad de género, la realidad lo deja claro: somos nosotras las que asumimos la multitarea.

Estos son los roles que lleva a cabo una mujer tipo en su día a día:

1. Profesional trabajadora y/o estudiante

Además de la necesaria inclusión en el mundo laboral por parte de la mujer, contamos con un hándicap añadido: las mujeres tenemos que “pelear” con más fuerza para conseguir nuestros propósitos laborales en un mundo históricamente masculino. Y aún más, en el mundo laboral existen muchas mujeres que permanecen escondidas, todas aquellas que se encargan de los cuidados y tareas del hogar sin que esto se considere un trabajo remunerado.

2. Pareja y amante

Tener una pareja y ser una buena amante requiere tiempo y energía. Saber estar, escuchar, compartir y por supuesto, mantener viva la llama con otra persona tiene sus recompensas, pero también sus exigencias.

3. Madre

Las madres se hacen cargo de la vida emocional, física e intelectual de sus hijos durante el largo periodo de dependencia que estos tienen. Aunque lo ideal sería que los roles en la pareja o unidad familiar estuvieran realmente repartidos, todo indica que siguen siendo ellas las que más responsabilidad cargan.

4. Administradora

En la conciliación de la vida laboral y personal aún hay mucho por hacer: la mujer sigue encargándose en gran medida de las tareas domésticas y de la administración del hogar.

5. Mujer

Además de todo lo anterior, una mujer es, por encima de todo, mujer. Y en este sentido es mucho lo que se nos exige: estar bella, cuidarnos, alimentarnos bien, saber escuchar, ayudar a los demás.

La sociedad da por hecho que por ser mujeres tenemos que cumplir con una serie de características.

Pero la realidad es que solo tú debes decidir quién ser y que rol quieres cumplir.